Dos partidos, dos ganados. Seis puntos que hacen que Mazoko tenga que inclinar la cabeza para abajo para ver a los demás equipos en la tabla de posiciones. Seguramente son tiempos de ponerse el cassette. “Que todavía falta mucho”, “que hay que ir paso a paso”, “que hasta ahora no se jugó contra un rival serio” y que bla bla bla. Sin embargo, todos sabemos que en el fondo la ilusión aparece. No así el juego. ¡Mamita! ¡Que partidito! Dolor de ojos para los que lo vimos desde afuera, pero tranquilos muchachos, ya se va a ir mejorando.
El partido empezó bien. El “Bordó” presionando arriba y teniendo las primeras situaciones de gol como el cabezazo de el “Picante” Caride (Santi, pensá este nuevo apodo, para mi garpa muchísimo). Ya después Kapüten se despertaría y comenzaba a equilibrar la balanza, eso sí, siempre poco fútbol por parte de los dos equipos pero mucha garra. Con el partido trabado y pocas emociones terminaba el primer tiempo. A tomar agua y a charlar sobre como encarar la segunda mitad, todo esto con el ya insoportable cántico de las shiquitas de hockey de fondo.
En el second half las cosas no cambiarían mucho. Seguían los pelotazos y las corridas, que ya empezaban a sentirse en las piernas, pero los players no se daban por vencidos y no paraban de dejar todo. Se terminaba el partido y todo parecía que quedaba en tablas, pero a los 40’ un pelota pico dentro del area de Kapüten y el Negro Martierena la aprovechó con una media vuelta poco ordinaria. La bola, mordida, entró pidiendo permiso por el segundo palo. A gritarlo señores, a gritarlo. “Vamos que falta poco”, “Vamos que lo ganamos” se escuchaba desde afuera. Mientras tanto empezaban a llover pelotazos al área de Mazoko, que todas eran devueltas sin mucha sutileza y rozando la estratosfera, consumiendo valiosos segundos. Los fantasmas comenzaban a aparecer y una ventisca se proponía a invadir los pechos bordeaux. Nada de eso, los guerreros se plantaron y defendieron lo que parecía un sin fin de corners. El árbitro pitó el final y el grito de guerra se hizo sentir.
Y acá estamos, Mazoko puntero y la ilusión que va tomando forma. No se habrá jugado bien pero se ganó. Este Mazoko no deja puntos en la cancha, sólo deja el corazón. [Aplausos y Ovación]
A continuación les dejo un gol muy parecido al del Negro hoy:
Así como el ave característica por su rojo plumaje renace de las cenizas, este espacio generado por y para el equipo reaparece después de un tiempo de no haber sido utilizado.
"Tabla de posiciones Juan!". El equipo arrancó el torneo con un inesperado triunfo por W.O. ante los amarelhos de Makondo. Luego se iba a jugar un amistoso en el cual los venezolanos también se iban a imponer en la cancha por 2 a 1. Los goles los marcó Santiago "el rulo" Caride (aunque el primero accidentalmente de tiro libre).
Esta fecha que se aproxima, el equipo enfrenta a los ásperos de Kapüten. Recordemos que acaban de ascender de la D. Veremos que depara el destino para nuestro plantel.
A POR ELLOS!! (como diría el joven niño patas de alfiler)