domingo, 29 de julio de 2012

Con el último suspiro


-¡Hay que ganar como sea!-
-¡Vamos que hoy es un partido clave!-
-¡Dale que si ganamos nos prendemos!-
Muchas frases ya conocidas en el vocabulario de Mazoko para encarar el partido contra 55. Otra vez era un partido clave, otra vez había que ganar y otra vez el bordó no decepcionó.

Una vez más se hizo sentir el peso de Juli en la capitanía y fuimos privilegiados tanto con el horario como con la sede. 14.30 en el anexo con la cancha que le faltaba un poco de humedad para poder calificar como desierto. Los botines son testigos de dicho asunto ya que no se les pegó ni el más mínimo terrón de tierra a ninguno.

La caprichosa comenzó a rodar y se notaba cierta timidez en los dos equipos. Pocos pases y pocos remates y algún que otro centro que ponía atentos a los defensores. Corríjanme si me equivoco pero en el primer tiempo no tuvimos situaciones de gol. Sólo nos dedicamos a escuchar el ruido de la pelota impactando en nuestro travesaño por duplicado y a sacar la bola de nuestra área. Mi visión dentro de la cancha era bastante borrosa y recuerdo pocas cosas. Me acuerdo sí de cómo me dejaron pintado cual Man Gogh por la banda derecha. Me acuerdo también de la quirúrgica desestabilización (me niego rotundamente a llamarlo penal) de Diego al delantero en el mano a mano y la gran tapada de Mati, que luego iba a pecar de humildad diciendo “pateó despacio”.

No la estábamos pasando bien, por lo que decidí salir y ya junto al lesionado Casey mi visión del partido mejoró, como así también el funcionamiento del equipo. Espero que haya sido solamente una coincidencia.

En el segundo tiempo se mostró más actitud. El equipo se plantó más adelante y llegaba con más gente. Las aproximaciones al arco rival se incrementaban en número pero si había algo que faltaba eran tiros al arco. Se ve que el Picante se quedó sin condimento y su compañero el Mortero de Recoleta (así se autodenominó Juako) tenía la pólvora mojada.

Los minutos pasaban y ninguno se sacaba ventaja. Para colmo llegaban malas noticias dado que “Terremoto” Rito sacudía por quinta vez y quedaba inhabilitado para el próximo desafío.

Las ilusiones parecían estar perdidas. El reloj pasaba los cuarenta y cinco minutos y el punto con sabor a poco estaba al caer. La pelota se la pasaba volando de un lado para el otro y en una de esas el juez cobra una falta a favor. El huequito de luz se podía ver en el horizonte. Los gritos de arenga hacían eco mientras la bocha viajaba hacia el área eclipsando el Sol. De repente se hizo un silencio que sólo fue opacado por el ruido del testazo de Rama. Las pupilas de todos se dilataban, al igual que la red. La posterior corrida del goleador hacia la nada y la montaña humana de personas festejando es algo que quedará inmortalizado en la memoria de todos los presentes. Los tres puntos eran de Mazoko. ¡Esta racha no nos la van a sacar tan fácilmente, carajo mierda!

A medida que van pasando las fechas va cambiando el panorama. ¿Objetivo final? Complicado definir uno. Lo que sé es que el siguiente partido se tiene que ganar sí o sí.

domingo, 22 de julio de 2012

Para seguir sonriendo


Partido complicado en los papeles el que nos disponíamos a jugar. Convivíamos con la promoción antes de que la pelota rodara y un traspié nos dejaba a unos míseros tres puntos del fantasma del descenso. No sé si alguien más sabía todo esto, pero le agradezco de antemano el no haberlo hecho público en la preparación al encuentro, debido al miedo que hubiese puesto en nuestras cabecitas.

Por suerte la mentalidad del equipo era otra. “Hay que aprovechar que Makondo perdió así lo pasamos” se escuchaba mientras nos vestíamos de bordó. El pedido se transformó en voluntad y esta, en tres puntos valiosos para la lucha de ya no sé qué. ¿Será para zafar del descenso? ¿De la promoción? ¿Estamos para la promo de arriba? ¿Me la juego y pronostico directo? Lo que si sé es que todo depende de nosotros. Con el razonamiento de partido a partido nos está yendo bien. Estos últimos partidos eran para salir de abajo. Ahora el siguiente será para prenderse en la lucha de arriba. ¿Nace un nuevo Tigre en las entrañas de Mazoko?
Parecidos hay. Tenemos a Petre que como Javi García dejó las cagadas de lado y se puso a atajar en serio. Guido trabando todo y tiñéndose de Castaño. Juli conduciendo al equipo a lo Román Martinez. El Rulo jugando a lo Chino Luna como decía el famoso trapo colgado en Victoria, “100% huevo, sacrificio y humildad”. Bueno, la humildad te la debe, pero vale la comparación.

Con poco recambio y un wachiturro de hinchada Mazoko comenzaba a mover la pelota. El ya paupérrimo estado de la cancha y la pelota perdiendo gajos a medida que pasaban los minutos (para mi que esta fue una que cayó desde afuera y la capitanía pagó con la misma moneda) dificultaban el juego asociado. Sin embargo, nos la rebuscamos para hacer tres pases seguidos. Partido parejo sin llegadas claras y en una de esas el “Pescador” Caride que se llevó un rebote de los centrales y vacunó ante la salida del arquero. ¡Griteló señora, griteló! Mazoko arriba por uno y la paja que quedaba una eternidad por jugar.

A todo esto nos dimos cuenta que el wachiturro hinchaba por Kapüten, y los cascotazos no se hicieron esperar. Lamentamos profundamente que ningún cascote haya impactado sobre la humanidad de nuestro arquero. De esa forma, estas líneas hubiesen sido muchísimo más graciosas.

Lo que no fue para nada gracioso fue la lesión de nuestro distinto, el autodenominado “mágico” Casey. Desde acá esperamos que no sea nada y le deseamos una pronta recuperación. Igual el tipo cumplió. Hizo lo que dijo que iba a hacer. Se puso la diez y confundió al rival, que pensó que se trataba de un tipo habilidoso y le fue con los tapones de punta. Caíste en la trampa picarón.

Debo admitir que la lesión de nuestro pibe diez no me jugó nada a favor. El cambio que me habían prometido en el entretiempo no fue posible y tuve que jugar 45’ más, algo de lo que mi rodilla se está quejando en este preciso momento.

Por suerte en el segundo tiempo los Roperto boys no tuvieron muchas llegadas. Salvo un gran centro que tiró el ocho desde la derecha… para, para. Acá me dicen que fue Guido el que tiró el centro. ¿Nuestro Guido? Cosa rara…

Luego de 5’ de adicionado el juez lo terminó. Otra victoria para seguir escalando. Diez puntos de doce. A seguir así y por favor Gibert no te lesiones más que jugar noventa minutos me deja destruido.